Siempre creí que lo mío era un amor no correspondido. De esos que nunca se dan, ¿sabes? Que para qué ilusionarse si ya sabes que no va a pasar. Y ahora me entero que él me veía y pensaba lo **same**. Que lo suyo por mí también era un amor imposible. ¡No mames! ¿Y ahora qué? Nunca, nunca me lo imaginé.
Del muro
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