Yo, que soy una cuarentona horrible con un cuerpazo de milagro, me acabo de comprometer con un chabón siete años más chico, y está buenísimo. ¿Ansiedad? Ni de broma. Si estamos metidos en el mismo trabajo, nos encamamos al toque y hasta nos duchamos juntos. ¡No tengo ni espacio para sentirme ansiosa!

Del muro

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